lunes 3 de marzo de 2008

EL TRASVASE DEL EBRO VUELVE A GENERAR POLÉMICA

Mariano Rajoy admitió en el debate del pasado lunes que haría el trasvase del Ebro si gobernara durante los próximos cuatro años.

El candidato a la presidencia por el Partido Popular, Mariano Rajoy, explicó su intención de hacer llegar el agua a Cataluña, Murcia, Valencia y Andalucía si ganara las elecciones el próximo nueve de marzo, por lo que llevaría a cabo el trasvase del Ebro. Rajoy justificó su intención de hacer tal trasvase explicando que las desalinizadoras expulsan CO2 lo que contradice los planes contra el cambio climático.

Por el contrario, el candidato socialistas, Jose Luis Rodríguez Zapatero, asumió la responsabilidad de conseguir que todas las comunidades autónomas tuvieran el agua suficiente y necesaria, pero sin la necesidad de realizar el trasvase del Ebro debido a que perjudicará directamente a los pueblos aragoneses y ciudadanos del Delta del Ebro.

El debate del pasado lunes, como ocurrió ya en el primer cara a cara, estuvo plagado de acusaciones y críticas donde el tema de la inmigración volvió a ser uno de los más crispados junto con la política antiterrorista. Rajoy acusó a Zapatero de no “ser consciente de los grandes problemas” que la inmigración esta generando. El Presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero, explicó al líder de la oposición que “toda la política de inmigración ha tenido el acuerdo de empresarios y sindicatos” todo ello “mediante el diálogo, cosa que usted desconoce”. Mariano Rajoy, por su contra afirmó que hay “una inmigración desordenada” y que ésta “debe ser legal y con contrato”. Zapatero le recordó a Rajoy que durante su Gobierno, con “un ticket de rueda de bicicleta presentado” optaban a la legalidad.

Pocas fueron las propuestas que se pudieron escuchar en el cara a cara moderado por la periodista Olga Viza el pasado lunes. Zapatero fue el único que se atrevió a mostrar algunas de sus propuestas, todas ellas rebatidas por el líder popular. Ambos mostraron una gran preocupación por la política de dependencia. Zapatero mostró su intención de que “en el 2012 todos los dependientes tengan asistencia” y para ello destinará 2300 millones de euros del presupuesto general. Rajoy calificó esta ley como uno de sus “objetivos más importantes”.

La igualdad entre hombres y mujeres también estuvo presente en el plató. “Actualmente hay 8 millones de mujeres trabajando, frente a los 12 de hombres” afirmó el líder popular. “Mi intención es que el número de mujeres y hombres trabajadores sea igual” dijo el candidato popular. Zapatero también quiso mostrar su compromiso ante las cámaras de conseguir “la igualdad definitiva – recalcó- entre hombres y mujeres” empezando por el derecho de paternidad y maternidad por igual.

Respecto a la educación, Rajoy aseguró que “la educación en España esta funcionando mal” debido a la tasa de fracaso y abandono escolar es cada vez mayor según el informe PISA. Además aseguró que hará “una apuesta muy importante por la educación”. Zapatero se defendió asumiendo el compromiso de que el 15% de la actividad en las aulas sea en inglés, de mejorar la formación del profesorado y reforzar su autoridad y de lograr que los estudios universitarios se encuentren entre los mejores de Europa. El actual Presidente pidió tiempo ya que “España lleva pocos años de democracia, por lo que queda mucho por hacer”.